4 de septiembre

Te he robado 4 días
y ni te has enterado,
vengo a traerte la calma
tras tu querido verano ;

me llevo el sol y la playa
lentamente entre mis manos,
cuando quieras darte cuenta
hasta un charco habrás pisado;

siempre te traigo proyectos
de pereza envenenados,
este año te traigo miedo,
ese que habías olvidado;

pintaré de gris tus días,
me llevo tus pies descalzos,
el relente de la noche
también te lo traigo a ratos;

se que nunca te he gustado
y este año me estás odiando
pues ni rutina te traigo
a tu mundo dislocado,

pero déjame decirte
mientras desnudo este árbol,
que tal como llego paso
la hoja del calendario,

así que sonríe un poquito
aunque ahora cueste tanto;
que septiembre es un suspiro
y ya te veo suspirando…

Colaboración de esta semana en Poémame

Caminar, despacio.

Caminar despacio, saboreando lentamente el café de la mañana, mirando tus pasos mientras caminas, dejando tu huella. Observando la vida por la ventana desde el asiento del copiloto. Escuchando la brisa, sintiendo la lluvia, secándote al sol. 

Caminar lentamente, degustando un vaso de vino antes de la comida, mojando pan en la salsa hasta que se acabe si es de las que te gustan, saboreando el postre. Viendo hervir la leche  y subir el café de media tarde. 

Caminar poco a poco. Abriendo un paragüas transparente para mirar el cielo si llueve. Parando delante de un espejo para mirar tu sonrisa. Mirando otros ojos al cruzarlos, sintiendo la respiración si se acelera. Con los dedos enlazados a otra mano. 

Caminar paso a paso. Parando a bailar una canción que te gusta cuando suena de repente. Mirando las estrellas antes de irte a dormir. Bebiendo agua fresca a media noche en una noche de verano. Apagando el despertador y quedándote un poco más en la cama.

Caminar sin prisa, y vivir, pero vivir de verdad. Que la vida pasa más rápido si vamos corriendo. Detenerse, coger aliento, parar para poder seguir, y volver a caminar, pero despacio. Eso… lo estoy intentando.

…Siempre…

Has vuelto a llamarme, otra vez. A veces me pregunto si alguna vez te fuiste. Creo que habitas en la sombra de mis paredes. Y ya no sé si eres tu quien no me quiere o soy yo la que se ha rendido. Intentarlo otra vez me da pereza…no intentarlo, miedo a sentirme cobarde. Pero me robas o el tiempo o las palabras, y a estas alturas… el tiempo es un bien demasiado escaso, un tesoro escondido en una cueva de difícil acceso de la que ella tiene las llaves para siempre, ya nuca serás lo primero.

Pero si me llamas…si tú me llamas…no sé si puedo negarme… ya te lo dije una vez…

Pero siempre, siempre,

hasta en la sombra más oscura,

hasta en la soledad más absoluta,

hasta en el silencio más triste,

hasta en los momentos en que has cogido ya la toalla, para tirarla…

 

Siempre, aparece una palabra de aliento que te empuja a seguir y te hace preguntarte…

y ahora, ¿dime? ¿cómo puedo dejarte?

 

Bienvenidos, una vez más, a la aventura de las palabras. Pero sabed, y lo advierto, que esta vez serán poesíasdepapel, frágiles, efímeras y puede que….ni siquiera duraderas.