La tempestad de tu mar

La tempestad de tu mar
siempre me calma,
pues se lleva embravecida las piedras
que hay en el alma,

y se traga las playas de arena
y en su locura,
de salvaje se pinta la cara
de la amargura;

la tempestad de tu mar mientras paseo,
suena fuerte y se lleva los gritos
de mi cabeza,

la tempestad de tu mar pinta de espuma
la balada que trae al chocar con las rocas, la luna
va a vestirse de gala esta noche
a la una
yo la espero llegar mientras miro
tu tempestad…

y la calma me invade a tu lado,
una vez más.

#DíaDeLasBibliotecas

Ayer se celebraba el Día de las Bibliotecas y este fue mi especial homenaje en redes a estos lugares mágicos donde todo es posible. La imagen es de un buena amiga, Lourdes Galindo, que quiso prestar su pluma para completar estos versos. Hoy los comparto por aquí, y lo hago hoy no porque vaya un día tarde, sino porque el día de las bibliotecas, de los libros, de la lectura, de la cultura, del arte en general, debieran ser todos. ¡¡Espero que os guste!!

Hojas de otoño

Las hojas se amontonan en la acera,
como los recuerdos,
como las veces que te caes y te levantas,
como los pasados sueños,

miran arriba y esperan
que otras sigan cayendo,
como las lágrimas cuando pintan
de cristalino los besos;

y se amontonan con ellas
mis días de abrazos y de “te quieros”
que no quisiera que acaben
aunque sé que corre el tiempo;

y las hojas se amontonan en la acera
para esperar el invierno,
aquí el sol aún sonríe
en este otoño…silencio.

Dos amores

Me he enamorado de nuevo
cuando moría de amor,
ahora tengo dos amores
dentro de mi corazón.

Una alegre primavera,
la otra, verano de sol,
una, la risa alocada
la otra, ternura y calor.

Abril el loco pasaba
cuando tus ojos al son
de lluvias de primavera,
se abrían como una flor;

y junio de azul templado
se acababa entre color
cuando tus manos llegaron
a agarrarme sin temor.

Dos veces quedé temblando,
anestesiada de amor,
desnuda, sin saber nada,
renaciendo entre dolor;

y conseguisteis dos veces
agrandar el corazón
y ya no hay días, ni noches,
sólo estáis vosotras dos
agarradas de mis manos,
entonando una canción.

Se acerca

El otoño se acerca,
con su vestido gris plata envolviendo las calles,
que se visten de hojas con el traje de un árbol.

El otoño se acerca,
se adormecen las tardes poco a poco sin tregua,
las mañanas despiertan con el grito de un niño.

El otoño se acerca,
el azul de los mares parece un espejismo al calor de los días
que escapan al propio otoño,
días efímeros, reflejo de un verano que se apura.

El otoño se acerca,
la rutina te agarra sigilosa la mano
y se va el sol cansado.

El otoño se acerca… irremediablemente.

Verano en el calendario

Y en este verano que se traga
los días del calendario,
he vuelto a quedarme muda
de tanto amor, a destajo.

En este dulce verano
que sabe a paz, a esperanza,
a amaneceres desnudos,
a la risa de tu infancia,
a tu inocencia bendita,
a tu olor puro en mi cama.

En este mágico verano,
que quisiera fuese eterno,
he pintado de colores
con vuestras manos, mis sueños,
le he dicho al reloj que pare,
mire cara a cara al viento,
he descansado a la sombra
para decir que te quiero,
busqué al diablo buscando
que parara en julio el tiempo…

Pero agosto se va tragando, también,
los días del calendario…

Aprendiendo

Estoy aprendiendo a ir despacio,
a saborear las mañanas,
he matado el reloj a destajo
y avivado de nuevo la llama,

la llama de quererme más que nunca,
de saber que me muero de ganas
por ganar a destiempo las guerras,
aún habiendo perdido batallas,

estoy aprendiendo que se puede
querer más de una vez con todo el alma,
y que cuando el corazón se multiplica
se hacen aún más grandes las miradas,

estoy aprendiendo otros caminos,
los qué pintan vuestros pasos cuando andan,
y que atada a vuestras manos yo soy libre,
estoy aprendiendo… voy andando, poco a poco, sin prisa, sin pausa

Colores de junio

Colores de junio te esperan,
abriendo los nuevos caminos,
despierta el calor y, en la sombra,
se sienta un sombrero… Yo miro,

el azul del cielo, horizonte
y a la luz del sol yo suspiro
mientras sueño tu cara y tus manos,
se va abriendo en silencio el camino;

colores de junio que pintan, las mañanas,
despierta el sonido
al cantar de ese pájaro al vuelo
que se lleva los miedos… Yo pinto,

con colores de junio tu nombre
y te espero al calor, del camino.

Cada instante

Sé libre mientras puedas,

mientras haya un lugar donde perderse

y un cielo azul al que agarrarse.

Sonríe, sonríe siempre,

y aunque el mar haya cambiado la arena por piedras, camina,

y míralo cara a cara, aunque esté bravo,

acércate, porque siempre hay algo hermoso si te acercas.

No sueltes la mano de quien camina contigo,

pues te levantarán cuando te caigas y guiarán tu camino.

Y vive, sólo vive,

saborea cada instante,

porque cada instante es único.

Canto al mes de abril

Pasea bajo la lluvia,

pues, una vez, ya perdimos,

un precioso mes de abril,

sin ataduras, sin llantos,

mira al cielo encapotado

de este loco mes de abril,

loco como el despertar en la cama de un extraño,

inconstante como el aire, que sopla tras el cristal…

Abril de verde esperanza y colorida primavera

que a ratos la sangre altera,

que brillas azul al sol

o te apagas con las nubes

que entran en el salón;

Camina bajo la lluvia

que un pájaro me contó

que este el mes más bonito

que anida en su corazón,

pasea, no tengas miedo,

mójate sin compasión

y seca luego tu pelo

en una mañana al sol;

se libre como la lluvia

que golpea tu cristal

y no pienses por ahora

lo que mañana vendrá…

…porque, al final,

la vida es como este abril…

¿Quién sabe qué pasará?

si vendrá a vernos la lluvia

o el sol, de pronto, saldrá.